Por Michael Segal

Las reacciones al ensayo Nautilus de Carl Fisher, "Contra la fuerza de voluntad", iban desde las apreciativas hasta las muy defensivas. ¿Por qué se nos debe pedir que abandonemos la idea de la fuerza de voluntad? ¿No nos estamos dando permiso a nosotros mismos y a otros para fallar? ¿Es esta una idea política disfrazada?

El hecho de que estemos tan interesados ​​en la idea no debería sorprendernos, explica Fisher. A los exitosos les gusta la idea de que su fuerza de voluntad les ha permitido; quienes luchan con algún aspecto de sus vidas aprecian el objetivo alcanzable que presenta.